Mostrando las entradas con la etiqueta Wyda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Wyda. Mostrar todas las entradas

Strings

Las cosas suceden raras pero creer en ello o no, es pérdida de tiempo, ni al caso a detenerse en la razón o el funcionamiento lógico, solo sucede y ya. Un tropiezo, un número mal marcado, un coche sin frenos, una foto perdida, un boleto de viaje, una coca en el Oxxo, la sala de un chat, un perro que ladra, piscina pistache, una risa torcida o libro de autor.


Brad mira el cielo, comienza a conectar las personas, relaciones, palabras, susurros, escritos, la sirena de helados, los niños que corren, el vuelo de cardenal, el caramelo tutsie en labios, las nubes-formas y los colores encendidos. Todo esta conectado, nada sucede aisalado. No hay antes, no hay después, todo sucede ahora.

Estira su brazo y con sus ojos cerrados imagina tocar invisibles tonadas de un piano de bar, toca también la humedad, la oscuridad, el olor, el calor, la sonrisa, el suspiro y cosquilla. Imagina tocar y toca, acaricia de viento la frente Wyda, mamá y los muffins de china. Se cuela su tacto a la orilla del tiempo y abraza en secreto su mundo secreto.

epic night

Las sábanas se enredan, los boxers se jalan, una almohada cae al suelo y los ojos se clavan a la ventana. Hace frio pero usar pijama es de ñoños, solo quedan los calcetines exhaustos embarrados a sus congelados pies. Sus brazos se extienden, el ipod se enciende, intenta dormir. 5, 6, 10... los borregos se anidan a su puerta, mientras él sigue pensando en los cuentos de Wyda y sus dioses vecinos.


Enciende la tele y zappea entre el noticiero local, weather channel y un programa de concursos chafa. Poco luego apaga el televisor, sale de cama y su pecho se eriza, es el frío. En la cama, sentado, ve cuadernos tirados, sus viejos jeans, las llaves de su moto y unos adidas descoloridos con agujetas mugres. Se levanta, entra al baño y frente al espejo queda.

"Ser conseceuncia de lo que pensamos", las palabras de Wyda sacuden todo cuanto ha creido. Cuántas veces ha pensado tonterías, cuántas otras ha arrastrado consigo los miedos, defendido su torpezas, limitádose a sí mismo? Suena lógico: pensamientos > estado de ánimo > personalidad > carácter > destino... Cuack!

Se mete a la tina, el agua caliente sale a chorros, calcetines y boxers salen volando.

epic-insight

Wyda soltó la carcajada y no por lo dicho, sino por el sobresalto de Brad, que a nada estuvo de caer al agua.



"Me gusta creer que lo soy, que cada uno de nosostros es un pequeño dios que a veces se resiste a crecer. Todo cuanto existe, tu, yo, vodka, este árbol, el reflejo sobre el agua, el crujir de cada rama -Apenas el anciano habla y el mundo parece girar despacito con tal de escucharlo-. El mundo es una sala de reunión, somos dioses al encuentro de otros dioses, es así que aprendemos; en cada risa, apretón de manos y risa compartida, pero también en el silencio, las despedidas y el olvido. Nos encontramos en una escuela de dioses donde, a cámara lenta, aprendemos las consecuencias de nuestros pensamientos".

Las palabras de Wyda dejaron por fin de ser palabras, ahora son imágenes, colores, sonidos, calma y encuentro. Son ahora significados grandes, épicos-insights que Brad parece comprender o recordar tal vez.

"Si todo esto fuera cierto, si somos y estamos rodeados por dioses, es tiempo de ser generosos, de honrar cuanto sucede. Dejar de pelear, de ignorar y comenzar a conectarnos. Me gusta pensar que al nacer, nos han dado una pieza de un rompecabezas gigante; que esa pieza, la tenemos guardada en el corazón y que es tarea nuestra buscar en dónde encajarla de mejor manera. Hace falta percatarnos que todos somos parte de todos, que somos tal vez los sonidos de una gran canción y que nos hacemos falta para poder escucharla".

epic quest

Lo que pasó luego es facil imaginar. Wyda esperaba a Brad, en la copa del sauce, en una de las ramas que altivas se extienden por encima del río.


Se escuchó el rugir de la moto, el silencio, y las pisadas del chico hasta trepar. Brad tiene miedo a las alturas, no se trata de una fobia, pero en realidad prefiere siempre tener una plática a nivel suelo, es lo normal, ¿no? Pero esta vez, trepó y se descolgó hasta una de las ramas paralelas donde el anciano se anidaba.

Brad habló del letrero, del tráfico lento, de sus pensamientos y de lo raro que fue mirar su reflejo a mitad de la calle. Dijo haber quedado largo rato frente a sí, dudando si era él mismo o se trataba de alguien más. Dijo sentirse desconcertado, helado y contento. Wyda sonríe, lo mira, reconoce en el chico de rodillas raspadas a un Elohim despierto.


"...y es que ¿cómo saberle? le suponemos tanto que si un dia pasara a nuestro lado no le reconoceríamos. ¿Qué tal si dios no es uno con rayos, ni sabio, ni extremo compasivo?, ¿qué si dios es un tipo moto buscando encajar, o el tipo de mechas rojas y bolsa papel con su pueblo dentro?, ¿qué si dios es el cartero agobiado por llevar los buenos mensajes, o la señora de los muffins que al hacerlos piensa en bendiciones para todos?, ¿por qué no un chico desesperado por crecer o un pianista al que no le salen bien las notas?, ¿Y si dios es un skato, o uno bobo con tatuajes en los brazos que ahora mismo come helado, pinta, raya, grita, mea; uno que no tiene idéa de cómo hacer una fracción, que explota en carcajada, que mira, observa, se enamora, pierde, falla, extraña, imagina o apedrea ventanas. ¿Qué si dios tiene brackets o pecas, o es una mujer con culo perfecto pero tetas desinfladas? ¿Qué si dios no vive en el cielo, sino en casa de suburbio? ¿Qué si dios es un teenager con gallos en voz y hormonas a tiro o un viejito que necio trepa su bicicleta y... ¡Wyda, tu eres dios!"

epic

Brad consiguió una moto usada en perfecta condición. No es de carreras, es de mamón. Llantas anchas, cuello cromo, cuerpo granito, sillón de piel, tanque espejo y un escape rompemadres. Carga sus aviadores, casco intergaláctico, sidious guantes y en su ipod enredados bytes de música grunge.


Andar en bicicleta sin las ruedas extras, ni los cuidos de alguien, es el primer signo de madurez, has dejado de ser bobalico; te sientes libre, completo... el mundo parece encoger. Pero andar en moto, dominar lo veloz y estallar los pistones, es una emoción turbo-exponenciada.

Las revoluciones ceden en ciudad, aprovecha entonces para ser mirado, las chicas giran la vista y sonríen sólo por saberlo cerca. En dos cuadras más y de forma inexplicable un camión que transporta espejos dejará de funcionar en el cruce de dos calles.

Pero ahora mismo, Brad se detiene en el semáforo con Maine y mira el nuevo billboard que gente en overol azul ha colocado: "¿Cómo supones que es dios?". Brad sonríe, le divierte saber que dios ha necesitado a un publicista: "...Sus puntos caen... Debiera en todo caso jubilarse dejar uno nuevo, uno en moto con con vales gasolina, sin tiempo de llegada y sleeping para quedar donde de la gana".

La bocina de un coche suena, Brad se marcha en su monstruo metal: "Definitivo dios no es el colesterolado Buddha, ni el guiñapo en cruz y mucho menos esos exóticos dioses de India con cabezas de reptil. Dios debe ser un cristo con jeans y tenis raspas, que ahora mismo ignora su destino y esta pensando en formas nuevas de pajearse al llegar a casa".


El tráfico se complica pero Brad avanza, se cuela por pasillos de autos y bocinas que anuncian su llegada. Frente a sí, el sol rebota en un espejo, cierra sus ojos y al abrirlos poco luego, mira el reflejo de un cristo adolescente con aviadores y casco intergaláctico que lo mira directo.

Inspiración

Sortear los pleitos de calle y esconderse no es el mejor lugar para crecer, sin embargo para algunos, resulta mejor que hacerlo en casa.


Cuando no hubo más remedio que hacer de casa su cuartel, Brad bajo su cama, dibujó mundos alternos. Hay quien guarda los pueblos de su infancia en bolsas-papel, pero Brad en cambio, hizo crecer bajo su almohada, bajo el colchón, en las tablas madera, universos de pincel, de lápices color, de trazos redondos e historias secretas para escapar.

Cuando Brad llegó a casa de los Miller traía una mochila con apenas 4 boxers, 6 playeras, una sudadera azul y un gordo cuaderno a punto de rendirse por cargar tantos significados disfrazados de acuarela.

Hoy Brad carga con un cuaderno nuevo y lápices cómplices con los que ha aprendido a dibujar los cuentos del anciano. Pero hay ocasiones en que nada sucede, que los rayones no ocurren al papel. Brad revisa entonces los dibujos viejos, se sorprende, se emociona, los huele despacio, cierra sus ojos...

Inspirar, dicen, es respirar a Dios. Sucede entonces que de ese modo Brad se inspira. Su nariz lo guia y respira el pasto, la sonrisa de Vodka, a Ende en biblioteca, al sol que se cuela en ramas, el quemado olor de las ruedas bicicleta, el durazno y la pera, el shampoo fruta de Mariana, la risa de los gemelos Miller, el incienso, el café tostado, el pan horneado, las mañanas de almohada, el vuelo del cardenal, las palabras que sonrojan, la tierra mojada, la lluvia, el encuentro de viejos amigos, las azules babas, la manzana verde y el amor que sucede secreto. Inhala grosero hasta hasta crecer sus pulmones y vuelve a pintar, a dibujar, los trazos se giran, se conectan, se encuentran, se tropiezan, se huelen, se enredan, se muerden, se quedan por siempre.


Han pasado 3 años desde que tropezó con Wyda y recuerda aún la forma de presentarse extraña: la carta y el cartero oportuno, el desayuno de ese jueves, y las manchas pintura en sus únicos jeans al comenzar a trabajar ahí. Tal vez las cosas sí pasan por algo, todo aquello que en un momento maldijo, que rabioso rebentó a golpes, hoy, son garabatos en cuadernos olvidados y boleto de entrada al mundo que ahora resuelve.

Wyda trepado en un árbol ha seguido necio el olor de la pelusa que anuncia el invierno. Brad tirado en el pasto, huele de la noche, las estrellas que se mueven.

2.- bolsa papel

Enterró sus pies de hueso en el rio, las mechas rojas las detuvo con una liga, se quitó los lentes y recostó en su espalda. Suspiró profundo y miró hacia el cielo por entre los huecos del sauce. Piensa que tal vez ahora mismo el esta dentro de otra bolsa de papel y alguien más le mira buscando ser parte de su vida, buscando no ser ignorado y fastidiado por la responsabilidad de cargar un paquete al cual darle horas de sol.

Estira sus brazos, pide una señal y sonríe imaginando que es escuchado y que del cielo un pedazo enorme de papel cae al suelo: "¿en verdad me puedes ver?"



De la bolsa papel se escapa un dimunuto globo rojo con un cordel tan delgado que al intentar agarrarlo se cuela por los huellas de los dedos. Con cuidado lo atrapa en un frasco de jugo y al cabo de un rato Brad, Wyda y el tipo de mechas rojas leen por el microscopio un mensaje diminuto: "¿estas ahi?"

1.- bolsa papel

Aún no entiendo cómo le hace, pero Wyda lo esperaba...

Poco antes del amancer llegó un tipo flaco, con lentes que resbalan y unas largas mechas rojas. Las pecas se agarran de su nariz, pómulos y el revés de las orejas. Maneja un compacto avellana con puertas que simulan ser roble y escucha en la radio las frecuencias fantasmas que hay entre estaciones.


Con cuidado coloca en la mesa una bolsa de papel donde lleva -sin que nadie se percate- el pueblo donde nació. Los mineros, ministros, campesinos, el globero y la corte de señoras risas. Lleva también el árbol donde solía colgarse, las piedras azules que desnudo abrazaba, las ranas, la plaza y las promesas de volver.

Wyda le escucha y en tanto un olor a muffin horneado se escapa de la bolsa. Es el señor panadero y su familia que son los primeros en despertar. Poco luego el Señor del banco, la mujer del labial celeste y los chicos que asisten al coro. Wyda se asoma por un hoyito, sonríe, contiene su respiración y recuerda. El pueblo de Wyda era de marineros y aunque era nuevo olia a óxido, hielo y peces.

"...me fui a la cama pensando en ello y al despertar ahí estaba, junto a mis tenis: el pueblo donde crecí. Deseaba tanto poder volver, tirarme de nuevo al pasto, escuchar las campanas y... Pero no así, no de ese modo. Le ignoré, me metí al baño pensando que el agua sería suficiente, no lo fué, como tampoco lo fué al regresar del trabajo o al despertar el día siguiente. Ellos no me ven, no me saben, ni saben que por mas de un mes estuvieron bajo la cama y que sus horas de sol eran de una lámpara en barata."

Hay gente que hace de su casa un museo, guardan tickets de compra, fotografías, recados, envolturas y sin darse cuenta almacenan recuerdos que no dan lugar a la vida, pero esto es el colmo!

"Ellos continuan su vida como si yo no existiera. Nadie parece verme, nadie parece siquiera acordarse de mi. He seguido el otro día a papá hasta la casa, deseaba que volteara, que girara su cabeza a lo alto y me saludara. Ya se pone viejo... -Vodka se estira, mueve la cola, lame los dedos de Wyda y vuelve a acurrucarse- ...También la he visto a ella... a veces queda por las noches en la ventana y de vaho dibuja un corazón, me gusta pensar me piensa, me gusta pensar que no me olvida, nah..."


De la bolsa se escucha un silbato de un tren...
"No quiero señor Wyda, no quiero cargar con ello. No quiero ser responsable de las horas de sol, de lluvia y poner la luna cada noche. No quiero ver las vidas de los otros suceder y no ser parte. No quiero ser tan ajeno, tan extraño y tan responsable. Yo no soy Dios!"

Wyda sonríe: "¿...por qué no?"

Corazon de tinta.

Poco antes que el mundo amanezca, Wyda se ha puesto de pie e inmediato acalla la torpeza de sus huesos afilados para no inquietar -dice- la calma de sus libros. En el estante quedan el Corán, Biblia y Talmud despellejados ya de lomo y verdades sueltas. Los 3 han sido atados con un lazo despeinado que los obliga juntos, pues supone que de ese modo las letras habran de mezclarse sin mas apego por sus heroes.


A falta de escritos puso en la ventana a Sócrates, un busto de granito que mira hacia afuera... no se que es lo que mira, pero atento observa. Por debajo, Platon en hojas sueltas y algunas otras que hablan de amor engrapadas a la pared. Nietzsche y Hume han quedado en la cajonera y a un costado Andersen y el joven plomo. A Byron lo enredó con ajos y franela pinta. En el librero quedaron Rotterdam, Segismundo y Nostradamus con un frasco de abisinthe por cuestión medicinal. El Ramayana en caja de olmo con esencia alquitranada, suele usarlo como almohada la noche de luna oscura y sueña, sueña bestias polidactiles y aventuras que se antojan raras. A Desiderio, Al-Hazred y Papus los tiene bajo llave y los magicos encantos de Paracelso y San Germain...

Wyda conoce el temperamento y corazon de tinta que late en cada uno. Les trata con respeto y ocasional los lleva en su mochila a conocer los nuevos dias. Pero de todos hay uno del que no se despega, es uno con cubierta Chaplin y un resorte que supone atrapar sus letras. Ahi quedaron escritos los recuerdos, las esquinas callejon y los suspiros de la historia que no se vovlio a contar... Wyda le lleva consigo, poco importa el veneno lizardino que sueltan las promesas descompuestas. Poco importa que luego de rato regrese a casa sin recoger sus risas o charlas habituales, poco importa si ese dia no trepo a los arboles por sentise enfermo.

Hace unas horas Wyda despertó y agarro su libro con cubierta Chaplin...

Newton que sabe vino.

De lluvia acuarela pinto alguna vez el amor y con lluvia acuarela esta vez se despide.


¨El amor no termina, se siente igual, sin importar la relacion haya fallado. -Brad se levanta con un poco de lluvia en los bolsillos, cierra los ojos, aprieta los puños y sonrie- El amor no desaparece, se transforma. Lo dijo Newton... creo lo dijo el. Hace falta solo ver como se tranformo, si de viento o deseo, si de sueño, si en un impacto del pensamiento. El amor no termina, no se acaba tras un portazo... Auch, la primera vez sucedio igual! Jelly beans rodando por escalones hasta perderse en la 57, solo que esa vez yo quede dentro, mirando por la ventana desaparecer el par de Adidas con mi nombre en ellos. Ahora otro portazo... hubiera deseado mi corazon de hilacho estallara en el pretil, hubiera deseado tambien haber quedado adentro y no tan fuera de su vida.¨

Brad se gira, a solas camina. Los charcos en sus tenis hacen su huella arrugar, pero eso no lo sabe, como tampoco sabe que en algun otro lugar alguien mas se prepara para crecer con el. Que extrañas las formas de suceder historias... ¨El amor no termina, no se acaba, son las relaciones las que fallan. El amor se transforma lo dijo Newton... creo lo dijo el.¨ Antes de avanzar mas, Brad se descalza y justo al lado de sus tenis viejos caen tambien los pantos, la playera, sus boxers de pinguinos, el miedo, la tristeza y ese tipo de recuerdos por un futuro que no va a ser. Media milla desnudo camino hasta llegar a casa, asi, sin mas nada. Siempre ha sido su equipaje ligero y no sera tampoco ahora que le llene con bobada. Al llegar a casa se metera por la ventana y escurrido de lluvia los rinoceros papel habran de vencerse. Al llegar a casa desnudo de ideas dormira hasta la tarde del dia siguiente. Al llegar a casa alguien mas le pensara...

Me gustaria creer que alguien tambien a mi me piensa, que en algun pedazo del mundo eso ocurre... Mañana Brad despertara algo mas nuevo, mañana.

Rendirse...

Wyda se aleja en su Bel-Air Aqua al tiempo que mira por el retrovisor a Brad buscando rescatarse. Crecer duele, el chico esta creciendo... Enciende la radio, Sinatra canta y a su ritmo el frio levanta.

Has escuchado alguna vez los algodones de azucar encaramarse al palo que les sostiene? Es como un suspiro, como el susurro de mama al quedar dormido o como los secretos que los enamorados guardan al fondo de una almohada. Asi se escuchan las nubes tambien cuando se mueven y mas cuando estan cargadas. En cualquier momento va a llover, Brad lo sabe -pero poco le importa- ha quedado embobado por escuchar el arrastre de las nubes al viento.

Mira fijo el cielo, los grises todos, la humedad que flota, los electricos impulsos conspirar. Que lejos de su cama ha quedado, que lejos de los tablones y de los recuerdos que duelen. Una gorda gota de lluvia se desprende de la nada y estrella en su frente. En un instante Brad parpadea y su cuerpo todo se contrae, esta vivo. Abre los ojos y mil otras gotas le bañan, pero lejos de correr, sonrie.

Tal vez el viento, la lluvia o las palabras del anciano, pero esa noche Brad sacudio a gritos aquella tristeza. Y aunque no entiende aun la razon del amor o desamor, sabe dentro, muy dentro que ha sido afortunado. Esta vez no va a olvidar, ni a desparecer, ni a enterrar su corazon bajo la cama, esta vez queda con ganas de amar otra vez, de conocer gente y compartir las historias que ahora el supo vivir.

¨...Poco importa donde ande, poco importa donde estes, en algun pedazo de mundo sabe te pienso, te amo...¨

Olvido.

Por que despues de una separacion la gente busca olvidar? No es olvidar tratar de borrar lo sucedido? ...y no seria eso negarlo?


Wyda ha sacado un thermo de color azul, lo agita y diminutas electro chispas comienzan a encender. Brad se acerca un poco, nada le sorprende ya del anciano pero por un instante aleja de si su pesar y observa... parecieran cientos de galaxias apiladas en un frasco de cristal.

-Bebe un poco de esto y habras olvidado...

Brad le toma en sus manos y una espiral de burbujas neon giran contrareloj. Será que por solo un trago pueda olvidar? Que miedo la tristeza y que fastidio esto de sentir! Un impulso rabioso le anima a beber pero antes de dar el sorbo, piensa si realmente quiere olvidar: ¨Que se vayan al diablo los besos explosión, su mirada tierna o la sonrisa que solia cuando estaba entre mis brazos? Que hay de esos lunares que de seguirlos constelaciones secretas se descubrian en su piel. Que hay de su olor, de su cabello petroleo escurriendo a los hombros, de las veces que hizo sonar el piano, sus olvidos, sus torpezas. Que de sus chistes bobos, de sus Puma y aversion a los Adidas, que de su letra perfecta, sus mensajes celular, su ternura y su bondad. Olvidar las tardes de cine con mi mano en su entrepierna? Olvidar las esquinas-callejon, las fotos, los viajes que no se hicieron. Que decir de Imogenes, de los refranes de mama, de las palabras inventadas, el kit de emergencia, las ganas, las risas y cada capricho que pude cumplir. Ni al caso, no quiero olvidar las mordidas, ni lo feliz, feliz que era estando a su lado - Brad avienta el frasco y de olvido se cubren las piedras - No, no se trata de olvidar, no quiero hacerlo¨.

Wyda sonrie, no existen bebidas magicas... pero si los motivos para sentirse orgulloso. Que lejos va quedando Brad de aquello que solia.

Piedra.

Brad ha metido sus pies en el agua, le gusta la sensacion helada en vez del sudor en sus dedos de palo; lanza algunas piedrecillas, mastica varita-canela, pero por encima imagina los roncos cuentos que el anciano suelta.


En esta ocasión habla Wyda de unicornios y mientras lo hace, en el cielo dibuja de nubes y viento, uno de cuerno largo y pando. La historia es sencilla trata de la muerte del ultimo de ellos, de como vivio escondido para no ser lastimado y como es que al final se doblo por amor. El cuento parece triste pues el caballo muere, pero lo hace recostado en los brazos de una chica por la que sintió lo que antes nunca supo.

Brad piensa las varias veces que pudo sentir algo por alguien y no sucedió, las veces que tuvo que escapar y desaparecer por no poder sentir con igual intensidad. No es lo mismo amar que ser amado, ser amado te da poder y chance de dar la vuelta y perderte en busca de nuevas historias; pero cuando amas, como dar la vuelta? Como buscar nuevas historias si en la unica que buscas estar es justo en esa?

¨Nunca he visto una piedra abrazar a otra por ser amigos, nunca las he visto sonrojar o conmoverse; pero si he visto a los humanos contener su llanto, reprimir las ganas de decir te amo, de abrazar, de reir y privarse de sentir. Tu no eres una piedra Brad...¨

Has visto una coladera destapar? Se escucha un estallido hueco y en un instante se desbordan rios de mierda. Brad chilla las pérdidas que nunca supo soltar, los papás, los amigos, Jellybeans rodando en la escalera y el portazo ultimo al ofrecer su corazon de hilacho. Llora por las veces que debio decir adios, por las veces que a solas debio coser del corazon heridas.

Wyda se conmueve, le abraza. Esta vez no serán sus palabras, ni su magia suficiente; solo el tiempo.

Vacio...

Bajo el colchon un corazon de hilacho y las promesas sueltas, en el piso el calor de su piel, una pastilla funny-face y y un ejercito de rinoceros papel. El? en el espejo, con sus ojos de sal y melena de alambre. Sabe que afuera esta Wyda, que lo espera... No quiere lo vean vacio, tan solo, tan pobre de seguir. Cubre entonces sus huesos flacos con unos viejos-grises pantos y una playera sin mangas, pero el vacio? Como cubrirlo?

Ven si sigues vivo...

Para Wyda no hace falta escuchar a Brad Mugir, no hace falta verle arrastrar sus pasos, ni saber del desgano que los días le causan y aunque el chico se deshaga, para Wyda su tristeza es anecdota y no final.


Ahora mismo bajo la cama hay una acuarela mini de un papalote en pleno vuelo, unos dulces de mascar-colores y papelitos con letras perfectas; tambien esta un chico casi desnudo que sostiene en su mano idiota, pastillas que hacen su lengua secar las promesas.

Tras la ventana de Brad, Wyda hace de origami un rinocero color naranja que al oido secretea y cuela bajo ella. Apenas el rino toca el suelo corre veloz para empellar tanto como un puede un papel acartonado empellar a un ser humano. Brad le mira sin reaccion alguna, el rino se gira y desdobla sus patas, su vientre-papel y el secreto de su entraña:

Ven si sigues vivo... que hacen falta historias por contar.

¨Cómo saber si sigo vivo? Respiro y meo, pero vivo?¨ Aprieta los puños, muerde sus labios y un sonido de rugir extraño detiene su llanto. Brad voltea y una manada de rinoceros-papel lo rodea...

A mugir!

Abrio los ojos y estaba tumbado justo bajo la cama...


Los tablones que cruzan de lado a lado son insuficientes para escribir tantas palabras se escurren, y es que cada lagrima-grafito es un recuerdo o una promesa que busca borrar. A Brad no le gusta chillar, alguna vez lo intento cuando dijo adios a mama, o cuando miro a los amigos de su bolsillo caer; lo intento, apreto la quijada, se golpeo con sus puños y lo mas que logro fue un mugido de vaca.

Hoy Brad muge de nuevo, pero tambien chilla... Brotan de sus ojos lo que jamás antes supo y no le gusta. Algo dentro se cuece, algo que a tijeretazos hace jirones su corazon salado. Sentir tristeza no es opción... no lo es.

Rueda bajo la cama y por alguno de los bordes sale, apenas le cubren unos boxers que hace dias no se cambia. Se mira al espejo, siente asco y sin tratar de aquietar su melena abre uno de los cajones, toma lo que debe y se vuelve a esconder bajo la cama.

Hacerlo o no hacerlo?

Gore


Embarrar los talones en las suelas de los tennis o agitar los pulmones hasta expulsarlos en tos no ha sido nunca mi interes; pero cuando estas en problemas lo primero que aprendes es a huir. Huir es mover el izquierdo y el derecho a gran velocidad, es convencer al corazon de no saltar y esconder aquello que eres. Pero esta vez sucedio distinto, Brad no corre de sus problemas por el contrario, va en direccion a ellos.

No sabe que el amor es cuchilla de tus venas, que sentir es es pelar en vivo los canales. Antes de doblar la esquina se mira en un aparador, quita el pasto de las suelas y ensaya su ultima mirada de galan. Que miedo ver de frente aquello que te hace temblar.




the way back...

"No por dejar de verlos han dejado de estar. -Wyda camina despacio entre lapidas y olvidos- No se van del todo. Quedan, pero es de otra forma que ellos quedan. Quedan en los rabillos del ojo, en las costuras de la almohada, en suspiros, suenos y en los mensajes de aquellos extranos que se acercan al sabor de sus palabras. Quedan y esperan ser descubiertos"



Vodka corretea tras manchones de cobalto y al intento de un mordisco, Plafff! desaparecen. Brad quisiera hacer igual, correr tras esa nina de cabellos-menta en la tienda de videos pero como acercarse? que palabras usar? Pensar en ello lo congela; si fuera algo mas alto, con dinero al bolsillo y nave rockstar... Ah, no siempre las cosas son como uno espera!

"Todo tiene una razon, no hay errores, no hay coincidencias, no accidentes, ni torpezas; todo tiene un proposito. Pero eso lo entiendes al final, cuando se borran del lenguaje las mentiras, los sarcasmos y esos artificios que sacuden la verdad. Eso lo entiendes al final y ves que poco importa defender tu orgullo y hasta los motivos por los cuales sentirte miserable"

Wyda se arrodilla y con un panuelo limpia de una tumba el epitafio: "Donde quiera que yo ande, donde quiera que tu estes; sean mis palabras: eco, brujula y aliento" No es sencillo ver al anciano titubear, Brad lo prefiere encaramado a los sauces o inventando maldades nuevas para divertir a los chicos. Wyda saca una grabadora pequena de sus ropas y hace sonar de Sinatra el viento.

"Entiendes al final que poco vale sentir el miedo, que vale mas pescar un resfriado por saltar en cada charco, que vale mas un pasaporte con sellos aeropostales a una casa muy lujosa que no quepa en tu equipaje, que vale mas un corazon entablillado a uno flamante pero hueco de historias. Vale mas arriesgarse y hacer bobadas tantas, antes que la razon o la prudencia metan su nariz. Pero todo eso lo entiendes al final cuando no hay mas tiempo. Vamos Brad, no detengas mas el impulso que es asi como el amor se mueve, no pierdas mas tiempo"

Como es que siempre las palabras de Wyda sacuden tanto a Brad? No es que este perdiendo el tiempo, tampoco es miedo es solo que... Brad echa a correr y algo le dice que esta vez la chica del video-store aceptara salir con el. Sinatra suena, pero suenan mas sus propios latidos, esta vivo, se siente vivo! Poco mas lejos voltea y mira a Wyda bailar con un manchon de cobalto que se deja seducir.


Lluvia Acuarela.

Que lejos quedaron las historias bajo cero... las suelas de Brad comienzan igual que chicles a quedar sobre el asfalto y a cada paso debe despegar las huellas de sus adidas-ginebra. Pero cuanta insolencia vestida de sol; que juro aun en sombra se dibuja el rastro talla 9 de sus chicletes vynil!

before someone comes

Ahora mismo escondido de luz se guarda bajo un Sauce, ha descalzado sus pies y frota sus plantas desnudas sobre el pasto, cierra los ojos, suspira y en silencio escucha las tonadas Charleston que el anciano canturrea. Wyda en tanto, propina las ultimas pinceladas oleo sobre aquello que supone el pueblo: la casa de los Miller, la oficina postal, la escuela de los chicos y hasta el arbol en que Brad recupera el aliento. Lleva semanas obsesionado con su pintura, corrige detalles, personajes y esquinas y al hacerlo pareciera a cada uno en secreto susurrar paciencia.

Los dias de verano hacen al tiempo escurrir despacio, los segundos se sudan eternos y solo deseas una nube aborregada eclipse del sol su insistencia. Parece a todos afectar el calor, salvo a Wyda que de forma extrana se ha cubierto con impermeable y sombrero plastico. Brad le mira contrariado, pero no tiene fuerza para cuestionarlo si quiera; en cambio el anciano sonrie y de forma traviesa suelta una gota acuarela de azul muy fino sobre la frente del joven que lo representa en su dibujo. "Contra el calor, lo mejor es cubrir de lluvia el calzado...". Brad le mira confundido pero antes de escarbar en sus neuronas alguna explicacion, por su frente escurre una gota de lluvia.Tal vez suene exagerado pero en solo un segundo una sensacion mentol alivio su piel de sol. Brad limpia su frente y en su dedo medio mira la huella de agua, la huele e inmediato la lleva a sus labios, es agua! Caramba que el anciano hace cosas extranas... pero esto es demasiado!


"Dime Brad, crees que a alguien le importe?". Brad le mira sorprendido, sera capaz el viejito de hacer llover? De Wyda sus dedos escurren trazos-lluvia a su cuadro y donde quiera que una linea se dibuja en el mundo paralelo cae una gota real. El pueblo completo es lavado del sol; de lluvia se bana la biblioteca, el kiosko de helados, la casa del arbol, mercado y portal. Brad mira formarse de gesto gentil un inmenso nubarron que desde el cielo -juro- lo ha saludado; Brad boquiabierto apenas alcanza a mover su mano.

Pero no solo las banquetas o azoteas, tambien las plantas, las flores, hasta los arboles que estiraron fuerte sus ramas para poderse mojar. Y en el pueblo todos salieron, los chicos Miller, la galletara, el cartero, el boticario, gendarme y el Joven Corazon-Ciruela... No se que fue mas si las gotas, las risas o las ganas de abrazar la lluvia que esta vez han sido todos quienes salieron a su encuentro. Que poco importo mojarse las ropas, que poco importo saltar en los charcos! Nadie corrio por paraguas o techos de plata, en cambio llenaron de lluvia el tosco agobio de los dias soleados.

Al cabo de un rato la pintura escurrio un riachuelo de azules, rojos y verdes que llenaron de lluvia los pies del anciano. Tras inesperado el chapuzon, no se colo mas del sol su violencia; tal vez por la nube instalada o el mentol que por largo rato quedo en la piel de cuantos buscaron remedio.

Suena con lluvia, risa y manos unidas...
-lc



...5

En el agua la huella de sus pies se comienzan a arrugar pero ni ello, ni sus mojados pantos distraen a Brad, que a gran velocidad relaciona los numeros y eventos en su vida. Por asombroso que esto sea, parece encontrar un patron de casualidades entre el 5 y todas aquellas cosas que forman parte de sus dias y decisiones. Tras tales coincidencias se guarda el aliento de alguien, seguro, mucho mas grande que el propio Wyda.



Su security number sumado te da 5 y su domicilio oficial es: Avenida 5 -Apt 23 (2+3=5). Los ultimos 3 digitos en su numero telofonico es el 5. "M&M" su rock-star predilecto, se ha tatuado 5 estrellas en su espalda y Jupiter -planeta que reclama suyo- es el 5to del sistema. Ok, quiza solo sea bobada ociosa, pero te has preguntado porque la tecla 5 de cualquier gadget digital tiene un punto o barra resaltado? Porque 5 los colores-jelly, o 5 los sabores del fruit-punch? No son 5 los sentidos, continentes, oceanos y leyes darwinistas de la evolucion?

La primer letra del Codigo postal en Vancouver es V. El 5 en numeros romanos es tambien representado por la V. En la tabla periodica V es el simbolo del Vanadio -diosa escandinava del amor- cuyo numero atomico es 23. En nuestro abecedario la letra que ocupa el lugar 23 es la W (doble V). W es la inicial primera de ese viejo brujo que lo ha salvado.

Brad advierte que no esta solo, que nada ha sido casualidad, que haber llegado con Wyda forma parte de un gran plan. Siente asomarse al infinito, intuye que Dios se mueve cerca y no se siente solo, ya no mas.

Related Posts with Thumbnails