Tanto tiempo luego poco importa quien de la tienda asomo su cabeza primero, pero Wyda aun recuerda la expresion de miedo al descubrir los soldados convertidos hielo. Algunos en el suelo, otros intentando fuego y uno mas frente a la tienda dispuesto a disparar, 120 soldados estatuas de cristal.
No se trataba de trampa alguna, pareciera alguien dejo abierta la nevera y dejado al enemigo de paleta. No fueron suficientes los brincos o risas locas para celebrar su libertad. Hubo quien les orino o hizo estallar las estatuas a punos y patadas. Algun otro hizo funcionar un camion militar, que llenaron con cobijas, viveres y armas, estaban dispuestos a escapar, todos excepto Wyda que anclo sus piecitos en la nieve mostrando el desacuerdo.Con la mejor voluntad alguien explico al pequeno que en tiempos de guerra lo mejor seria escapar, le recordaron la llegada del general, y la intencion de mandarlos a Campos de Concentracion, por ultimo argumentaron que Dios les habia favorecido castigando de ese modo a sus captores. Wyda con rostro serio y marcadas ojeras tan solo contesto: "Dios no sabe de revanchas". En una caja colocaron viveres y frazadas y antes de partir agradecieron a Wyda sus cuentos por las noches.
Desde la vieja escuela, Wyda, su mama y estatuas cristal miran el camion perderse. Su mama duda, no cree lo mejor haya sido quedar, pero se hinca en la nieve y besa su frente. En el bolsillo de su averiado abrigo Wyda sostiene con fuerza la estrella que hace unos dias cayera del cielo: "No dudes ma..."
El camion se detiene, el boticario y su esposa bajan, se regresan caminando sobre las huellas de las llantas: "Dios no sabe de revanchas Elisa, el nino sabe lo que dice. He visto angeles entrar a la tienda... es por ellos y el nino que seguimos vivos; no fue un sueno, ahora se es verdad. No se trata de un castigo, mas bien es un milagro. No podemos dejarles solos, tenemos que ayudar tambien."
1 rants...!:
siempre es mejor quedarse con lo que uno piensa y siente
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